Hora de publicación: 2025-12-31 Origen: Sitio
Las bombas sumergibles requieren un estricto cumplimiento de los protocolos operativos y de seguridad para evitar daños y peligros al equipo. Basado en los estándares de la industria,
Aquí hay siete precauciones críticas derivadas directamente de la experiencia de campo:
Operar bombas sumergibles sin un disyuntor de fugas instalado plantea riesgos eléctricos importantes. Esta omisión compromete la seguridad del usuario y viola derechos fundamentales.
Requisitos de seguridad eléctrica para equipos sumergibles.
Hacer funcionar bombas sumergibles durante fluctuaciones de voltaje afecta directamente la longevidad del motor. Las desviaciones de voltaje fuera de los rangos aceptables aceleran el componente.
degradación y acortar la vida útil operativa.
Cuando el cuerpo de la bomba permanece parcial o totalmente expuesto sobre la superficie del agua durante el funcionamiento, se produce un enfriamiento inadecuado. Esta condición sostenida de alta temperatura
conduce inevitablemente a fallos del equipo y daños prematuros.
Durante la instalación:
- Los cables de alimentación deben estar suspendidos en lo alto.
- Los cables de alimentación no deben exceder las longitudes recomendadas.
- Nunca subir o bajar la bomba tirando de su cable de alimentación para evitar rotura del conductor.
Además, la resistencia de aislamiento del motor debe medir no menos de 0,5 megaohmios antes de su funcionamiento.
Las bombas sumergibles utilizadas en condiciones difíciles requieren una mayor conciencia operativa. La complejidad ambiental introduce variables que exigen atención
procedimientos de seguimiento y manipulación adaptativa.
Las bombas sumergibles nunca deben funcionar sin que entre agua en la cámara de la bomba. El funcionamiento en seco sin inmersión media es una causa bien documentada de desgaste del motor
en toda la industria. Todas las pruebas y puesta en servicio deben realizarse únicamente cuando la bomba esté completamente llena de agua y completamente sumergida en el medio operativo.
Si bien el funcionamiento intermitente es inevitable en aplicaciones como el suministro de agua a edificios y la extracción de pozos profundos, se deben minimizar los arranques y paradas frecuentes.
Los fabricantes especifican los ciclos máximos permitidos de arranque y parada; exceder estos límites crea una tensión excesiva en el motor que causa daños mecánicos. También se debe evitar el funcionamiento continuo innecesario para conservar energía.